domingo, 10 de junio de 2012

Y se fue

Regresó esa mañana,
sin explicaciones ni sobresaltos.

Evitó las preguntas
feroces e innecesarias.

Desempolvó algunos muebles,
dio de comer al perro.

Dijo una... o dos palabras.

Ventiló la habitación del fondo.
maldijo en silencio al vecino del quinto.

Apiló unos libros, dos o tres fotos.

Me miró.
Y ya no fui azul, ni ella verde.

Secó unas lágrimas delatoras.
Y se fue de mi vida sin dejar rastros.

1 comentario: