Silencio...
Gris y estúpido.
La luz se me niega.
Y tu voz ya nada me dice.
Otro día más.
Otra llaga.
Cuántas eternidades
tendré que esperar.
Y la angustia crece.
Y este dolor que se asemeja
a un día de otoño.
Y la nostalgia.
Y todo eso que ya sabés.
Me pregunto si todavía estoy vivo.
Interrogo al espejo.
Soy el mismo?
El mismo que conociste?
Silencio...
Gris topo, peltre, plata.
Siempre gris.
El idioma que inventamos
perdió sintaxis, semántica.
La inmortalidad que gritamos
se nos muere entre las manos.
Invoco a los dioses del retorno,
debo exorcizar esta ausencia.
Silencio...
Muere este sueño.
Agoniza este puño.
Se desangra la esperanza...

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